Cómo armar una landing que te llene de revendedores. La estructura exacta, el copy que le habla al que compra para revender, y cómo capturar el lead.
El canal mayorista cambia las matemáticas de tu negocio. En vez de venderle de a una unidad a un consumidor, le vendés en volumen a revendedores que vuelven a comprar todos los meses. Un solo revendedor bien atendido factura como cincuenta clientes minoristas.
Tu tienda está hecha para el consumidor final: precio de góndola, compra de una unidad, carrito. El revendedor que entra ahí no encuentra lo que busca —mínimos, márgenes, condiciones— y se va. Necesita una página pensada para él.
Esta guía es la estructura exacta que usamos en Instabiz para las landings mayoristas de nuestros clientes (como mayorista.zmb.com.ar o mayorista.pickandrollstore.com.ar), sección por sección.
Este es el concepto que la mayoría se saltea y por eso su landing mayorista no funciona. La landing no es un ecommerce. No tiene carrito, no tiene checkout, y casi nunca muestra precios. Su único trabajo es conseguir el dato del revendedor.
No publiques la lista de precios mayorista. Por dos razones: tu competencia la mira, y tu cliente minorista también. El precio se entrega cuando el revendedor deja sus datos y tu equipo lo da de alta. Eso convierte "ver el precio" en una razón para registrarse.
El catálogo completo y la lista de precios son el imán. El revendedor los quiere; vos se los das a cambio del contacto. Ahí nace el lead que tu equipo cierra por WhatsApp.
Toda la página empuja a lo mismo: dejar los datos para recibir el catálogo. Cada botón, cada sección, cada CTA apunta al formulario. Si una parte de la página no acerca al visitante a registrarse, sobra.
Llenar la landing de precios y links a la tienda. Terminás compitiendo con vos mismo, espantando al revendedor serio y sin capturar ningún contacto para hacer seguimiento.
La landing es de una sola página que se recorre de arriba hacia abajo. Cada sección tiene un trabajo y todas terminan empujando al formulario. Este es el orden que convierte.
Logo, anclas a cada sección y un botón "Quiero revender" siempre visible.
El gancho: a quién le servís y 3 números de confianza. CTA al formulario.
6 razones B2B para revender tu marca: margen, stock, envíos, atención.
Los más vendidos. El completo se entrega al registrarse.
Fotos de producto y packaging. Muestra la calidad que va a vender.
Tu historia + números duros: años, revendedores, cobertura, despacho.
Revendedores reales con rubro y ciudad. La prueba que más pesa.
Producto en movimiento. Sube la confianza antes del formulario.
El cierre. Donde el revendedor deja sus datos para recibir el catálogo. Todo lo anterior existe para que llegue hasta acá listo para completarlo.
Lo primero que ve. Tenés tres segundos para que el revendedor entienda que esta página es para él. El error es hablar del producto; lo que tenés que hacer es hablar de su negocio.
Un sello arriba de todo que deja claro de entrada que esto es el canal B2B, no la tienda. El curioso minorista entiende que no es para él.
El titular habla de lo que él gana, no de lo que vos vendés. "Sumá [marca] a tu negocio" o "Tu local con stock siempre" le pega más que "Los mejores productos".
Debajo del titular, tres datos que sacan la duda de un B2B: el mínimo de compra, la cobertura y la velocidad de despacho. Concretos, no adjetivos.
"15 unidades · mínimo de compra" — "100% · cobertura nacional" — "48hs · despacho promedio". Responden lo primero que pregunta cualquiera que quiere revender.
El revendedor no compra por la belleza del producto: compra porque le da plata y no le da dolores de cabeza. Esta sección son seis tarjetas que responden a sus miedos reales. Estas son las que funcionan.
Precio mayorista con descuentos por volumen: cuanto más compra, mejor compra.
Su miedo número uno es quedarse sin mercadería. Prometé reposición ágil.
Logística confiable. Que sepa que le llega esté donde esté.
Un primer pedido que no asusta. Baja la barrera para arrancar.
Un humano por WhatsApp que lo ayuda a armar el pedido y elegir lo que rota.
Calidad y demanda comprobada. Que sepa que se vende solo.
Al consumidor le vendés el deseo ("vas a oler increíble"). Al revendedor le vendés el negocio ("esto te rota y te deja margen"). Mismo producto, copy opuesto.
Acá está la jugada que convierte la curiosidad en un lead. Mostrás una muestra del catálogo —los más vendidos— pero no todo. El catálogo completo, con precios, es lo que el revendedor recibe al dejar sus datos.
Una grilla de 6 a 8 productos: tus bestsellers. Cada uno con foto buena, nombre y una línea de descripción. Sin precio. El objetivo es que piense "esto lo vendo en mi local" y quiera ver el resto.
Mostrar todo mata el motivo para registrarse. Mostrar una probada deja al revendedor con ganas de más, y esas ganas son exactamente lo que lo lleva al formulario.
El revendedor está por confiarte plata y el espacio de su local. Antes de eso necesita ver que otros como él ya lo hicieron y les fue bien. Tres piezas se lo dan.
Una sección con tu historia corta y cuatro contadores duros. Los números matan a los adjetivos.
Tres testimonios de revendedores reales, cada uno con su nombre, su rubro y su ciudad ("Perfumería · Córdoba"). La especificidad es lo que los hace creíbles. Un testimonio genérico no convence a nadie.
Producto en movimiento: el packaging, la calidad, cómo se ve en mano. Sube la confianza justo antes de que llegue al formulario.
Distinta gente se decide en distintos momentos. Por eso ofrecés tres formas de contactarte, todas apuntando a lo mismo: que dejes el dato o nos escribas.
El form es el corazón. Pedí lo mínimo, más un dato que te deje calificar al lead antes de llamarlo:
La landing es HTML/CSS estático, igual que cualquier página. Si ya viste nuestra guía "Tu Página Web Propia", el hosting y el dominio ya los sabés. Acá va lo específico del canal mayorista.
Publicala en mayorista.tumarca.com.ar, separada de tu tienda. Se conecta con un CNAME, igual que cualquier subdominio. Así el canal B2B tiene su propia puerta.
El form arranca como demo, pero antes de lanzar conectalo a una herramienta que guarde cada lead y avise a tu equipo. Cada contacto entra a tu base para hacer seguimiento, no a un mail que se pierde.
Antes de mandar ads, poné el píxel de Meta en la landing. Sin eso no podés medir qué anuncio trae revendedores ni optimizar la campaña. Es lo primero que se carga, antes del primer peso en publicidad.
Un subdominio mantiene la landing independiente de tu tienda: su propio deploy, su propio píxel, sus propias campañas. Podés tocarla, medirla y escalarla sin tocar tu ecommerce.
Antes de mandarle tráfico, repasá que tengas todo esto.
mayorista.tumarca.com.ar.Instabiz es una agencia de escalado para marcas. Trabajamos con +100 ecommerces en LATAM combinando media buying, automatizaciones e IA aplicada al día a día operativo.
Esta guía es uno de los recursos gratuitos que publicamos cada mes. Si querés el resto, seguinos en redes y descargalos en recursos.instabiz.com.ar.
Te armamos la landing, la conectamos a tu CRM y le tiramos campañas para llenarte de revendedores. Escribinos y lo charlamos.
instabiz.com.ar/contact